Como yo no sé lo que sucederá en los próximos segundos, minutos o días incluso años. Por que por más que intente tener el control el futuro es incierto. Equivocada estás si crees que todo en la vida lo puedes planificar. Quiero contarles una historia que sin duda puede parecerse a cualquier otra historia

Para mi, Talia; el cáncer ha sido como un duelo y el duelo se
define como el proceso de adaptación emocional que sigue a
cualquier pérdida.
Sí, perdí el control de mi vida. Pensaba que con 44 años, casada y
con tres hijos tenía todo controlado.
Como ven esto no fué así.
En agosto del año 2017 el cáncer de mama tomó el control de mi
vida.
Ese bendito diagnóstico hizo que me parara frente a él.
Tuve que dejar que los tratamientos destruyeran mi estabilidad,
arruinó cada una de mis células, esas mínimas unidades que todos
estamos formados.
El dolor físico es tan terrible que es casi inexplicable.
Los pensamientos y las emociones se desbordan.
Quedó devastada la fígura de la belleza femenina, esa que está en
nuestro imaginario
Y como cualquier duelo tuve varias etapas, unas antes que otras y
unas que vuelven de vez en cuando.
Al principio fué “incredulidad”; dormía a penas durante la noche y
al despertar me decía: es verdad tengo cáncer…?
Luego viene una etapa que yo llamo “el aguante” cada día mi
mantra era un “dia más para resistir, para “aguantar”.
Otra etapa que yo pasé se llama “aceptación” .
Dices ok cáncer, estás aquí; entonces vive conmigo.
Pasaron 19 meses y esta etapa puede llamarse ” triunfo” salí
eufórica.
Como una bala loca y pensando gané la batalla.
Pero con el cáncer nunca se sabe.
Te duele la espalda y piensas cualquier cosa.
Hoy estoy “preocupada” y a la vez “entendiendo” (que puede ser
otra etapa)
Preocupada por mi y por ustedes.
Aveces pienso que si estoy jugando un tiempo extra debe ser para
algo.
La pregunta no es por qué a mí? es
y por qué no?
Esta historia tiene un fin, yo no podré escribirlo.
El control es un maldito engaño.
“Entiendo” que sólo puedo intentar controlar no salirme de mi foco.
( esto no sé si es otra etapa)
Puedo “controlar” cómo hago para estar en equilibrio, que es mi
mantra hoy
Porque entre mi risa y mi llanto yo vivo.

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